Bully

| 10.23.2008

En el colegio era un don nadie. Me pegaban y molestaban los matones del curso. Una vez en el camarín se juntaron 3 de ellos para golpearme y molestarme, mojaron mi ropa y me tiraron al suelo. Se fueron, pero uno se devolvió para escupirme. En esa época, 3 personas eran mucho para manejar, pero una era fácil. Cuando trató de escupirme por segunda vez le pegué en los testículos. Cayó al suelo, ahí fue donde seguí pateándolo en ese lugar hasta que quedó inconciente y una poza de sangre crecía en el suelo.
Conocía el colegio desde que lo construyeron, así que lo llevé a una bodega que nadie ocupaba.
Para todos fue un niño rebelde que se fue de su casa y dejó el colegio botado. De mí nunca sospecharon, era el alumno destacado.